¡Qué grandes las cosas pequeñas cuando se cuida el detalle! Y en eso, los japoneses, son lo más.
Y si no, fíjate en cómo han transformado unos simples y anodinos códigos de barras (¿quién se fija en el código de barras si no es para recortarlo y mandarlo a algún concurso?).
Barcode.com nos ha dejado pegados a la pantalla, con la lupa puesta, flipando con sus diseños y hasta nos ha parecido encontrar a Son Goku en uno de ellos.

















